Subimos la escalera, en la entreplanta había dos puertas dé madera color caoba, grandes, repujados arabescos, con varias cerraduras en el centro de la puerta una mirilla color oro grande, un salvoconducto pará los propietarios. La puerta izquierda estaba la difunta La Condesa Mozarrella, estába cómo dormida en su lecho mortuorio, arreglada para ir a la ópera o audiencia real. Comprobé qué Zulema sé manejaba bien en su labor de monja, abrazaba, lloraba, rezaba, todo una monja en faena epistolar, observaba a Don Antolín su gusto de vestirse de monja oh cualquier prenda femenina, jugar a las muñecas tienen está sincronización de gustos femeninos.
Me dirigí hacia la puerta derecha, estába abierta él niño Antonio, jugaba con un aro, él juego con el aro era habitual en los juegos de niños o niñas con un palo hacían rodar el aro. Pasé Don Giuseppe, mí abuelo le espera.... mis tíos también quieren conocerlo, gracie Antonio, eres un chico muy guapo y educado..... Gracias Don Giuseppe .
Me acompaña aún salón amplio mobiliario de gustos italianos la esposa del compositor es italiana ( mí bisabuela), mujer guapa, pelo blanco recogido, sonrisa amplia, mostraba cariño y a la vez preocupación, los acontecimientos en está ciudad está al orden del día, resueltas callejeras, disparos, quien conozca la historia de España en este año 1934. Tienen hemeroteca para leer y sentir cómo respiraba esté país dé odió hacia los qué no piensan cómo tú.
Hola profesore me llamo Giuseppe, es honor poder verle en la sua casa, en Italia es usted molto conocido su zarzuela A Buenos Aires, es grandiosa, refleja en ella la pobreza dé esté país y la emigraciones hacia Argentina, molto bella profesore una lastima que aquí en la sua ciudad no tenga la relevancia de un gran compositor cómo usted.
Me halaga usted con su valoración musical, no, tenía noticias del seguimiento en su país Italia tenían sobré mí zarzuela... acérquese a la mesa Sr Giuseppe, él italiano para mí es mí segunda lengua, mí esposa es italiana dé Milán, la conocí hacé unos años un amor a primera vista.... nos casamos mayores, muy enamorados, la conocí en un concierto qué di en Milán en el teatro Lírico, una noche inolvidable, la musica , mí violín...sabe D. Giuseppe...un Stradivarius, una maravilla dé instrumento, cuerda a cuerda, armonioso, bello, tocar con este violín es un momento inolvidable..... Vamos Joaquín, le tienes más cariño al Stradivarius qué a mí.
Nooo, la música tiene su tempo, mi amor por tí sobrepasa cualquier cariño no musical ( La conversación dé mí bisabuela con mí bisabuelo, llenaba todo el espacio del salón, las cortinas, las alfombras, el Sol entrando por los ventanales ilumina cada rincón, la claridad dé está mañana, él amor dé estás dos personas hacia olvidar por un momento él ambiente tan crispado de la población).
Continuará.......