La sociedad es un reflejo de cómo pensamos y como nos comportamos. Cada uno de nosotros es una creación hecha a imagen de la manera de pensar de la Sociedad.
Más allá de potenciar nuestra fortaleza y cualidades como individuo, la Sociedad nos ha convencido de que somos otra pieza del engranaje. Por este motivo vivimos limitados por nuestros miedos, frustraciones y complejo de no estar a la altura que la Sociedad nos pide o creemos que nos pide.
Está situación de victimismo y manipulación nos viene desde la infancia,a ésa edad todos somos inocentes, no podemos defendernos de la influencia de la Sociedad, la influencia que se ejerce sobre nuestras creencias, nos llevara a la creación de nuestra propia identidad. Si a esta temprana edad no nos queda mas remedio que aceptar las normas, directrices impuestas desde fuera, habría que plantearse si realmente solo hemos sido y seguimos siendo una cadena de montaje.
La infancia, es como una hoja en blanco, limpios, sin limitaciones, ni perjuicios de ningún tipo, es como una esponja que absorbe todo el conocimiento, la enseñanza que se le pretende dar.
Buscamos alguna alternativa antes de asumir responsabilidad de nuestros actos. Si, un niño se cae de una bicicleta, tratamos de consolarlo y echarle la culpa a la bicicleta, que por si sola es un objeto inerte carente de voluntad. La bicicleta " es mala " por que ha hecho daño ha mí niño o niña .
Lo lógico es enseñarle al niño o niña como debe montarse y tomar las precauciones para que no se vuelva a caer, él aprendizaje es así no hay mejor forma dé aprender, aprenderá qué son ellos los qué llevan su bicicleta, sé caerán y sé levantará con la lección aprendida.
Es fácil, protestar y enjuiciar a los demás sean cercanos o extraños, políticos, deportistas, conocidos, familiares, etc., etc. Basta con adoptar el rol de victima y creer que el mundo es un lugar injusto, que todos nuestros problemas, los causantes de los mismos , son los demás. Habría que reflexionar, que somos nosotros los que hemos elegido, nuestra profesión, nuestro matrimonio, nuestros hijos, nuestros amigos, también somos libres dé decidir con quien sigue siendo parte dé mí vida ; me aporta cosas positivas oh no, usted decide sí es positivo o negativo tenerlo en su vida.
El resultado de estas vivencias son nuestras decisiones que hemos ido tomando a lo largo de nuestra vida, y esto es asumir nuestra responsabilidad. Recientemente leí una historia en un Dominical del País, que se titulaba:
LA PRISION DEL RENCOR:
Continuará.....