La naturaleza, cual dama caprichosa, suele poner sus cartas sobre la mesa, desplegando su juego con maestría. Nos avisa, en su sabiduría ancestral, cuando más confiamos en los artilugios de la tecnología. He comentado desde hace tiempo con mi amada esposa, compañeros de trabajo y de deportes, qué acontecería si el vasto entramado de Internet sufriera un colapso. Todo aquello que hoy en día damos por hecho: electricidad, gas, agua. Nos sentamos a contemplar la caja mágica, cogemos el mando a distancia, tenemos una amplia carta para escoger, el móvil, pulsar una tecla o decir en voz alta a quién deseas llamar.
Desgraciadamente, ha tenido que venir una gota fría (DANA), con cientos de víctimas, para comprobar cómo pueblos de la Comunidad Valenciana vuelven al siglo XIX de una forma que nadie podía prever. Familias rotas, fallecidos de una de las peores formas que pueda morir una persona. Es doloroso ver la búsqueda de sus seres queridos, conmueven las imágenes emitidas por los canales de TV. Sí, le añade a esta realidad siniestra, no tener luz, agua, buscar alimentos, vuelven a una época pasada, desgraciadamente sin parte de su familia.
Los que conducimos sabemos o deberíamos saber que con las líneas continuas no debemos hacer un adelantamiento, ponemos nuestra vida en peligro y la del vehículo que nos podemos encontrar de frente. Una maniobra suicida, homicida. Vendrán después las lamentaciones o los funerarios.
Si sabemos que no podemos hacer un adelantamiento con línea continua, ¿qué le ocurre a la derecha de este país? Feijóo, hacer política de partido a costa de las víctimas no es el momento. Lo primero, lo decente, es ayudar. Sé que es difícil pedirle decencia, ya se hizo una foto apagando con una manguerita de jardín en el año 2006, regando con mocasines. Pasaba casualmente por allí, había fuego… “voy a apagarlo con la manguerita… con mis zapatos náuticos…”.
Dejen sus ansias de protagonismo de partido, ahora no toca. Los ciudadanos, lo público, arrimar el hombro. Los idearios políticos al arca, la misma que trajo al apóstol Santiago, déjenlo ahí, echen la llave al mar. No se preocupe, cuando pase el tiempo y los ciudadanos de la Comunidad Valenciana afectados por esta desgracia recuperen su vida lo mejor posible, será su opinión política de seguir adelantando en línea continua Feijóo y compañía. Llamará a la ballena que llevó a Jonás a buen puerto. Si trajo a Jonás, más fácil es traer la llave… aún que .....para qué sabemos cuál es su diario político… igual, muestra más empatía por la ciudadanía.
Condolencias:
Quiero expresar mis más sinceras condolencias a las familias y amigos de las víctimas de esta terrible tragedia. En estos momentos de dolor y pérdida, es fundamental que nos unamos como comunidad para ofrecer apoyo y solidaridad a quienes han sido afectados. Que encuentren consuelo y fortaleza en estos tiempos difíciles.