El lema del Día Mundial de la Salud Mental 2024, “Trabajo y salud mental, un vínculo fundamental”, subraya la importancia de un entorno laboral saludable para el bienestar mental. Este día, celebrado el 10 de octubre, busca aumentar la conciencia y reducir el estigma asociado a los problemas de salud mental.
Sin embargo, como bien mencionas, la verdadera pregunta es qué sucede después de este día. La visibilidad y la concienciación son cruciales, pero el cambio real requiere un esfuerzo continuo. Aquí hay algunos puntos a considerar:
Mayor Conocimiento y Sensibilización: Las campañas pueden ayudar a educar a la sociedad sobre la importancia de la salud mental, pero es esencial que esta educación continúe más allá de un solo día.
Apoyo Familiar y Social: Las familias y amigos juegan un papel vital en el apoyo a las personas con problemas de salud mental.
La comprensión y la empatía pueden mejorar significativamente la calidad de vida de quienes luchan con estos problemas.
Sistema de Salud: Es fundamental que los servicios de salud, incluyendo la Seguridad Social, médicos de familia, psiquiatras y psicólogos, estén bien equipados y accesibles para proporcionar el apoyo necesario.
Reducción del Estigma: A pesar de los avances, el estigma sigue siendo una barrera importante. La educación y la sensibilización pueden ayudar a reducirlo, promoviendo un trato más igualitario y comprensivo.Apoyo Continuo
Más allá de los abrazos y sonrisas, es crucial que el apoyo sea constante y no solo durante el Día Mundial de la Salud Mental. Más allá de los abrazos y sonrisas, es crucial que el apoyo sea constante y no solo durante el Día Mundial de la Salud Mental.
Esto incluye políticas laborales que promuevan un entorno saludable y programación Apoyo Continuo: Más allá de los abrazos y sonrisas, es crucial que el apoyo sea constante y no solo durante el Día Mundial de la Salud Mental. Esto incluye políticas laborales que promuevan un entorno saludable y programas de
apoyo a largo plazo.
Aquí tienen una reflexión de IA. Mi becario Copilot. Es lo qué explica el Algoritmo de Salud Mental y las ayudas qué deberían darse a estos enfermos.
Qué opinan de mí Becario, está en periodo de aprendizaje, va, por el camino de la solidaridad, abrazar a otro ser humano que atraviesa por los carriles de una mina queriendo encontrar un camino qué le devuelva a ver la luz dé la vida.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&--
Reflexionando durante un tiempo sobre cómo abordar esta situación, miedo a todo aquello que pueda relacionarse con la salud mental. Mi intención es plantearlo de una forma didáctica desde la perspectiva de alguien que ha tenido una depresión extrema. Sigue viviendo cada día en un estado de poder doblegar esta enfermedad.
Vivir en depresión internado en un hospital de salud mental (vulgarmente conocido como hospital de los locos), es así como realmente los ciudadanos lo entienden.
En este blog, he relatado varios capítulos de mi paso por el hospital y los motivos que me llevaron a la depresión. No pretendo reiterar nuevamente lo que está escrito en este blog.
Sí, la depresión vino con el fallecimiento repentino de mi esposa, posteriormente con una operación por cáncer, no prevista por los médicos. La depresión venía germinando desde tiempo atrás. La situación familiar de mi esposa con su familia no era ni cordial, ni familiar, ni empática, así que esta situación hizo mella en mi familia, principalmente en mi esposa y en mi hija mayor. Toda situación familiar para mí no es ajena, para ellas tampoco. Estas situaciones, unidas a otras situaciones personales y profesionales, como la quiebra de la empresa aseguradora después de 45 años, se fueron agolpando, y tomando cuerpo en mi pensamiento.
Los acontecimientos finales hicieron que, como un cava recién abierto, saliera de la botella como un torrente de espumas. Esas espumas desparramadas, en este caso en el interior de mi cabeza, empezaron su andadura contra el razonamiento, cebándose en mi escuálido cuerpo. Perdí el control de todo aquello que me importaba: mis hijas, mis nietos/as. La depresión es un invitado no deseado que nosotros hemos alimentado durante años, por seguir haciendo aquello que nuestra razón decía “Para, así no”. No le hice caso, yo puedo con todo, soy fuerte mentalmente, tú descansa (a mi esposa), iluso de mí.
Me zarandeó hasta perder toda mi fuerza para continuar. En esa visión nocturna aparece un hilo resplandeciente como un pequeño halo de luz, tenue, como un faro en noches de tormenta que guía a los barcos a un puerto seguro. Lo vislumbra en este mundo de nunca jamás, agárralo, será un principio de entrar en la cordura de seguir viviendo, es su destino, su puerto. Agárrese bien, hinche los pulmones, sople a las velas, tiene hoy viento a favor, aproveche esta situación… mañana será otro día.
¿Por qué hay ese miedo a la depresión o cualquier enfermedad relacionada con la salud mental? ¿Desconocimiento? ¿Es una enfermedad de la cual se avergüenza de tener un familiar? ¿Miedo a sentir que ellos también pueden ser actores de esta enfermedad? ¿Miedo a ser señalados por su familia, por los vecinos, amigos, etc.?
Mi opinión al respecto es: desconocimiento. No saben tratar a una persona con una enfermedad mental, rehuyen cualquier contacto, creen que es como el COVID que se pega. Esta enfermedad, como otras de salud mental, esta descripción sería el manual de las personas “No quiero verlo”. A pesar de la campaña televisiva, radio, profesionales del deporte, música, que padecen o han padecido la enfermedad, para darle más visibilidad y concienciación colectiva.
Simplemente no les interesa una situación que tiene que implicarse como en otras ocasiones nos hemos implicado nosotros (mi esposa y yo), que tienen que retratarse, ayudando a quien pide ayuda, comprensión, amor hacia el prójimo (frase repetida en la religión). En este aspecto son ateos por conveniencia, sí, hay fiesta son los primeros, a la hora de pagar, los últimos, cuando hay una situación que requiere su ayuda. Oídos sordos, pensamiento largo, hay un refrán que dice “El amor es corto, el olvido largo”.
Huyen como si la enfermedad les fuera a coger, huyen rápido y veloz, no en burro, ni en bicicleta, no, en un fórmula 1, hasta luego Mary Carmen, simplemente es así. No solo esta situación se da en el círculo familiar, en las entradas que tiene este blog, ¿saben qué artículos tienen menos entradas? Todos aquellos que tienen relación con la salud mental, ¿qué quiere decir? ¿No interesa?
¿No se atreven a adentrarse en ese mundo desconocido? Lo entiendo aunque no lo comparto. Ver el sufrimiento en una persona que está en lo más oscuro de su ser no es una visión muy empática, mirar hacia otro lado y coger las de Villadiego… Familia… para esta no hacía falta tantas alforjas… o ninguna.
Sí, les diré que el describir abiertamente mi depresión, mi estancia en un hospital de salud mental, el desnudarme públicamente en este blog, explicar mi tránsito por esta enfermedad desde lo más bajo que pude caer (mental y físicamente), es y sigue siendo divulgativo, que conozcan cómo se siente alguien que ha estado en ese proceso y está caminando por salir de él.
Si conocen a alguien, familiar o conocido, es igual, ayudarlo, acérquense, muéstreles su parte humana, seguro que está ahí, esperando una llamada de atención, abrázalo. No se pueden imaginar la cantidad de abrazos que he dado y recibido, de pacientes como yo, no importaba el sexo de la persona. Ese momento que te encuentras abatido, sin ganas de vivir, ese abrazo era el abrazo de la humanidad representada en ese paciente, no articulaba palabra alguna, el abrazo de este compañero o compañera era un soplo de cariño, de tener la voluntad de seguir adelante.
Piénsenlo, interioricen la voluntad de escuchar, abrazar, sentir que este ser humano necesita cariño, comprensión, como todos deseamos cuando estamos pasando un momento de nuestra vida. Es un ser que duda si es feliz, seguir viviendo o no.
Si algún lector que haya pasado por esta enfermedad o esté saliendo de ella o se encuentra inmerso en ese mundo que usted y yo entendemos, tenga fe en usted, siga caminando, apóyese en quien le preste ayuda, intente olvidar a quien no le ayudó, lo conseguirá tarde más o menos, siga como el mochilero, vaya quitando todo aquello que le pese, que le pare en el ascenso de coger el carrusel de la vida, créame, se puede, confíe en su fe si es religioso, su fe en usted, lo superaremos, cuesta, lo sé, también le puedo decir que bien sienta estar cerca de la cima.
Y seguir caminando, esta carrera es de fondo, no le deseo suerte, le deseo ganas de vivir, ganas de superación, beberse la vida a borbotones, usted se alegrará y los que le han ayudado también, es una apuesta por la vida, viva el día a día, mírese al espejo cada mañana, ha pasado un día, ahora a ver las sorpresas que la vida nos trae esta mañana, ¿estamos listos para seguir caminando? ¿Me acompaña?
Les espero mañana, moderadamente felices.